Tarjetas de tacógrafo digital: Qué tipos hay y cuál necesitas.

Cuando hablamos de la tarjeta de tacógrafo podemos referirnos a dos tipos: la tarjeta del conductor y a la tarjeta de empresa. No hay que confundirlas con la autorización de transporte (anterior tarjeta de transporte) ni con el Certificado de Aptitud Profesional o CAP. Cada una sirve para una cosa y en algunos casos hace falta tener ambas. Te explicamos a continuación para qué sirve cada tarjeta de tacógrafo y cuál necesitas.

La regla básica es que el conductor necesita la tarjeta de conductor, y el dueño de la empresa de transporte o transportista necesita la tarjeta de empresa. Como hay casos en los que conductor y transportista son la misma persona (como les ocurre a los conductores autónomos, por ejemplo), en esos casos harán falta las dos tarjetas. Pero antes de ver esas cuestiones concretas, vamos a ver para qué sirve cada tarjeta de tacógrafo.

Tarjeta de tacógrafo del conductor

La tarjeta del tacógrafo para el conductor sustituye a los discos del tacógrafo analógico. Es muy parecida a un carné de conducir y funciona exactamente igual que los discos: el conductor debe tener su tarjeta y ponerla en el tacógrafo mientras dure el transporte y los descansos obligatorios. Por ley, almacena la información de, al menos, 28 días de conducción (aunque las tarjetas expedidas en España guardan los datos de 31 días). Si no se descarga la tarjeta en este plazo, los datos más antiguos se irán borrando según pasen los días, así que es muy importante no olvidarse de hacer las descargas. La tarjeta caduca cada 5 años y, al solicitarla, tarda entre 15 y 20 días en llegar al domicilio del solicitante. Se solicita por internet con certificado digital, o en la Oficina Provincial de Transporte que se encuentre en la provincia de residencia habitual.

La tarjeta del conductor es personal e intransferible. En ningún caso podemos conducir con la tarjeta de un compañero. Tampoco se puede tener más de una. En caso de que se rompa o pierda, hay que avisar a las autoridades competentes y pedir un duplicado en los 7 días naturales desde que se rompiera o perdiera. Por suerte, la ley dice que en estos casos podemos conducir sin tarjeta de conductor durante 15 días naturales, siempre y cuando podamos justificar por qué no tenemos tarjeta y registremos la conducción de forma adecuada mediante tickets.

Tarjeta de tacógrafo de empresa

La tarjeta de tacógrafo de empresa sirve para identificar a la empresa de transportes. Con ella, se puede bloquear el tacógrafo, es decir, hacer que sólo nosotros o nuestros superiores podamos descargar los datos del vehículo. Una vez bloqueado el tacógrafo, habrá que introducir la tarjeta de empresa en la segunda ranura del tacógrafo cada vez que se quieran descargar los datos.

La empresa puede tener tantas copias de esta tarjeta como considere necesarias, hasta un máximo de 62.

La tarjeta de empresa puede almacenar las últimas 230 acciones realizadas con dicha tarjeta, que incluyen descargas, bloqueos… En general, datos sobre la integridad del tacógrafo, para saber que no se ha manipulado. Sin embargo, la función de esta tarjeta no es almacenar datos, sino realizar el bloqueo de empresa.

Igual que la tarjeta del conductor, caduca cada 5 años y el plazo que tarda en llegar al solicitante es de 15 a 20 días. Se solicita en la Oficina Provincial de Transporte que se encuentre en la provincia de residencia habitual, o por internet con certificado digital.

Otras tarjetas de tacógrafo

Al principio hemos dicho que hay dos tipos de tarjeta de tacógrafo pero, en realidad, hay cuatro tipos. Las que nos faltan por explicar son la tarjeta de control, que es la que usan las autoridades; y la tarjeta de centro de ensayo, que es la que usan fabricantes, talleres e ITV. Los conductores profesionales no necesitan ninguna de estas dos tarjetas, y de hecho está prohibido que los titulares de tarjetas de conductor o de empresa tengan alguna de las otras dos, porque se considera que esto favorecería al fraude.

¿Qué tarjeta de tacógrafo necesito?

Ya hemos dicho qué tarjeta corresponde a cada profesional. Sin embargo, hay casos concretos en los que pueden hacer falta ambas. Esos casos son:

  • Si eres conductor asalariado en una flota, sólo necesitas la tarjeta de conductor. Tus superiores se encargan de la tarjeta de empresa.
  • Si eres conductor autónomo y eres dueño de un solo vehículo, necesitas las dos tarjetas: la de conductor y la de empresa.
  • Si eres autónomo con varios vehículos a tu nombre, y además también conduces, necesitas los dos tipos de tarjeta. En este caso serás responsable de la descarga de ficheros de todos los vehículos que tengas en propiedad o en leasing.
  • Si eres empresario con una flota a tu nombre o en leasing, pero no conduces y sólo te encargas de tareas administrativas, sólo necesitas la tarjeta de empresa. Cada uno de tus conductores deberá tener su tarjeta de conductor, aunque el responsable de las descargas y el almacenamiento de los ficheros sigues siendo tú.

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